En la actualidad, nuestra esperanza de vida ha aumentado. Vivimos más años y queremos que sean gozando de una buena salud. La idea no es añadir años a la vida, sino añadir vida a los años. La Organización Mundial de la Salud en su Informe Mundial sobre Envejecimiento y Salud amplió el concepto de Envejecimiento Saludable.  Lo podemos definir como el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez. Envejecer de manera saludable no significa envejecer sin enfermedades, sino envejecer siendo capaces de hacer durante el máximo tiempo posible las cosas a las que damos valor.

A continuación te damos 10 recomendaciones para que lo consigas:

CONTROLA TU PESO: El sobrepeso y la obesidad son una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud.

NO FUMES: El tabaco es la primera causa de mortalidad evitable en nuestro país. Su consumo aumenta el riesgo de muerte prematura por diferentes enfermedades, cáncer, infarto, ictus…Dejar el tabaco es bueno a cualquier edad.

REALIZA 30 MINUTOS DIARIOS DE ACTIVIDAD FÍSICA MODERADA: Elige el ejercicio físico que mejor se adapta a tus características y procura incluirlo como hábito diario. No es necesario que sea intenso. Puedes caminar, bailar…

SIGUE UNA ALIMENTACIÓN VARIADA Y EQUILIBRADA: Incluye frutas, verduras, pescado, aceite de oliva, frutos secos y  carnes magras. Evita alimentos procesados y disminuye el consumo de sal y azúcares. Procura no tomar bebidas alcohólicas destiladas. Es importante que aprendas y te acostumbres a leer el etiquetado de los alimentos.

VIGILA LA GRASA ACUMULADA EN EL ABDOMEN: Es uno de los grandes peligros para nuestra salud cardiovascular. Puedes comprobarlo midiendo tu perímetro abdominal a nivel del ombligo. En la mujer debe estar por debajo de 88 cm y en los hombres por debajo de 102 cm.

MANTÉN UNA BUENA HIDRATACIÓN: Es importante ingerir líquidos a lo largo del día, especialmente agua. Nuestro cuerpo cuenta con un sistema de alerta que nos avisa de cuándo debemos beber: se llama sed. Intenta beber a lo largo del día y no llegar a sentir esta sensación, cuando tenemos sed es que ya tenemos deshidratación. Limita la ingesta de refrescos y otros líquidos azucarados.

PROCURA DORMIR BIEN Y SUFICIENTE: Durante el sueño suspendemos la actividad consciente y el movimiento voluntario. Además del descanso físico, favorece el desarrollo del sistema nervioso. Es recomendable dormir más de 7 horas al día.

EVITA (O LIMITA) EL ESTRÉS: El estrés es una reacción fisiológica de nuestro cuerpo ante una situación que se percibe como amenaza. Cuando es intenso o se alarga en el tiempo, tiene efectos, tanto sobre nuestra salud física como sobre la mental.

MANTÉN TU MENTE OCUPADA Y PLANTÉATE OBJETIVOS: Dedica tiempo a hacer cosas que te gusten. Es importante salir de nuestra zona de confort y plantearnos pequeños retos, que nos ayudarán a activar tanto nuestro cuerpo como nuestra mente.

UTILIZA LAS ESCALERAS EN LUGAR DEL ASCENSOR Y VES CAMINANDO A TODOS LOS LUGARES QUE PUEDAS: Es importante incorporal pequeñas acciones que nos ayuden a mantenernos activos en un entorno cada vez más mecanizado. Cualquier excusa es buena para andar un poco, como bajarte del autobús una parada antes de tu destino.

 

Una bella ancianidad es la recompensa de una vida saludable.
LBP Nutrición