La etapa del embarazo y la lactancia son fundamentales en la vida de la mujer. Es objetivo prioritario prevenir la aparición de complicaciones en la futura mamá y en el bebé.

Los folatos son distintas formas de vitamina B9. Los podemos encontrar de forma natural en verduras de hoja verde como las espinacas, coles de Bruselas, espárragos..), en frutas como la naranja y en otros alimentos como el hígado y los riñones. Debemos tener en cuenta que gran parte los folatos se pierden durante la cocción. Por lo que en la medida de lo posible, debemos priorizar la ingesta de alimentos ricos en folatos de forma cruda.

La importancia de éstos en el embarazo es debido que a que es una etapa de nuevos cambios y necesidades especialmente a nivel físico (necesitamos un aporte extra de macronutrientes y micronutrientes). Participan en el crecimiento de los tejidos maternos durante el embarazo, en la división celular, la formación normal de células sanguíneas y el metabolismo normal de la homocisteína.

La homocisteína es un aminoácido muy importante desde el punto de vista metabólico y médico. Niveles elevados en la sangre constituyen un indicador de posibles problemas para el feto y/o la madre.

Las necesidades diarias de folatos son de 50-100 microgramos/ día, mientras que en la etapa del embarazo aumentan hasta los 800-1000 micro gramos/día. Por lo que debemos planificar nuestra alimentación para que nuestras necesidades sean cubiertas, no sólo a nivel energético, sino a nivel de calidad nutricional.

Los niveles bajos de folatos en la madre son un factor de riesgo del tubo neutral en el feto. El tubo neutral es una de las primeras formaciones del sistema nervioso central del feto (el cerebro y la espina dorsal se forman a partir de él). Se cierra entre los 21 y 27 después de la concepción ( periodo en la que aún muchas mujeres no saben que están embarazadas). Si no se cierra correctamente pueden ocurrir malformaciones como la espina bífida (la mas frecuente) o la anencefalia (ausencia de cráneo). Por lo tanto incluso antes de que se produzca el embarazo unos niveles adecuados de folatos son imprescindibles para garantizar un buen estado de salud en la madre y el bebé.

Tener una adecuada alimentación y unos hábitos de vida saludables son imprescindibles desde antes de la concepción. Niveles adecuados de ácido fólico, yodo, hierro y vitaminas B, C, D y E te ayudarán a conseguir el embarazo y prevenir la aparición de complicaciones tanto para ti como para tú bebé.

Cuida de tí y de tu bebé

LBP Nutrición